UN ESTUDIO APORTA NUEVOS DATOS SOBRE EL IMPACTO DEL RACISMO SISTÉMICO EN MUJERES AFRICANAS Y AFRODESCENDIENTES EN ESPAÑA

Lamar Bailey Karamañites (Panama). Fotografía de Alberto Pla

La investigación, a cargo de la ONG  Movimiento por la Paz -MPDL-, revela resultados preocupantes sobre la situación de derechos humanos de este grupo de mujeres.

VALENCIA, 02 de agosto de 2021.

En 2018, durante su primera visita en España, el Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes de las Naciones Unidas expresó suma inquietud por la situación de las personas de ascendencia africana que sufren el racismo y la discriminación racial en el país.

Alarmó especialmente a los expertos de la ONU, la situación de invisibilidad de las mujeres y niñas afrodescendientes, que a menudo se enfrentan a  múltiples formas de discriminación por motivos de raza, color, género, estatus migratorio, orientación sexual y creencias religiosas, entre otros.

En este contexto, la organización Movimiento por la Paz acaba de publicar el estudio “Mujeres africanas y afrodescendientes en España: análisis de los factores de discriminación en el acceso a la salud, la educación, el empleo, la vivienda y los servicios sociales”. Financiada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la investigación recoge las experiencias de discriminación de 320 mujeres de 38 nacionalidades y los testimonios de 74 trabajadores/as del ámbito social.

La discriminación racial se manifiesta mayoritariamente en el ámbito laboral.

Según indica el estudio, la discriminación racial al que hace frente este grupo de mujeres se manifiesta mayoritariamente en el ámbito laboral. Así, el 82% de las encuestadas considera que el racismo estructural constituye una barrera en el acceso al mercado de trabajo en condiciones de igualdad. Asimismo, un 74% estima que su color de piel no sólo limita su capacidad de encontrar un empleo sino también de acceder a puestos de responsabilidad profesional.

A ello se suman el racismo y los estereotipos que se hacen presentes en los ámbitos de la educación, los servicios sociales, la salud y la vivienda. Las encuestas reflejan, por ejemplo, que cuando pretenden alquilar una vivienda, en el 60% de los casos afrontan abusos contractuales como la subida repentina del precio o la solicitud de hasta un año de fianza.

Ausencia de perspectiva étnico-racial en las Administraciones Públicas

A pesar de que la situación de discriminación de este colectivo ha empeorado con la crisis de la COVID-19, la mitad de las personas funcionarias del ámbito social que participaron en el estudio no tiene formación específica en materia de racismo y xenofobia que les permita ofrecer un servicio acorde a una sociedad multicultural.

Un 31% de las personas que trabajan en los servicios sociales tampoco aplica una metodología transversal de género y raza a la hora de intervenir con mujeres africanas y afrodescendientes. “Esta realidad no sólo obstaculiza la eficacia de las atenciones sociales con mujeres racialmente diversas, sino que además legitima la reproducción de dinámicas discriminatorias dentro de las propias instituciones públicas”, sentencia el informe.

Necesidad de recoger datos desglosados por etnia

Los resultados de la investigación evidencian la necesidad, desde las Administraciones Públicas, de recoger datos desglosados por etnia o raza que permitan diseñar políticas desde una perspectiva étnico-racial además de la perspectiva de género. Asimismo, el informe señala que es urgente garantizar la representación de mujeres africanas y afrodescendientes en los espacios de toma de decisiones, ya que “las políticas sobre las cuales no son consultadas, no tienen un impacto significativo en sus vidas e incluso pueden empeorar su situación de vulnerabilidad”.

 25 de julio, Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente

El estudio fue presentado públicamente en Valencia en el marco del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, 25 de julio. En el acto, varias defensoras de derechos humanos examinaron las posibles soluciones a las situaciones de discriminación descritas en el informe. Asimismo, la jornada contó con representaciones artísticas sobre cuestiones de identidad y discriminación racial.

El Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente se definió el 25 de julio de 1992, durante el Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora realizado en República Dominicana, en reconocimiento al trabajo que realizan las mujeres de ascendencia africana en su lucha contra el racismo y el sexismo.

Fotografías del informe, Alberto Pla. 

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