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Voces de Mujeres en el Decenio Afrodescendiente

Con 217 millones de habitantes, Brasil es actualmente el país con la mayor población negra fuera de África. Las mujeres afrodescendientes son el grupo demográfico más grande del país, representan el 28% de la población, pero debido a la persistencia de un contexto patriarcal y racista, siguen teniendo una escasa representación en los espacios políticos y de toma de decisiones.

Cuando tomen posesión los nuevos cargos electos, en 2023, la Cámara de los Diputados, compuesta por 513 representantes de todos los Estados y del Distrito Federal, sólo tendrá 29 mujeres negras. A pesar de ser la mayor representación de la historia, solo supone el 6% de las personas congresistas, pese a ser el 28% de la población del país. Además, una mujer es víctima de feminicidio cada siete horas en Brasil, correspondiendo a mujeres afrodescendientes el mayor número de víctimas.

Por todo ello, nuestra segunda edición de Voces de Mujeres en el Decenio Afrodescendiente recoge los mensajes de parlamentarias, defensoras y lideresas  Afrobrasileñas, que en su actividad social y política luchan contra el racismo, la misoginia, la LGTBfobia y el odio de clase.

Esta iniciativa forma parte de nuestra Misión Internacional de Derechos Humanos en Brasil, cuyo objetivo fue documentar los obstáculos a la participación política de las mujeres afrodescendientes en el marco de las elecciones presidenciales de 2022.

Un informe con los resultados de la Misión será presentado a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), con la finalidad de que los Estados miembros de la ONU redoblen esfuerzos a la hora de combatir la incitación al odio y los estereotipos negativos de género y de raza en los contextos electorales.

Voces:

Renata Souza es la primera mujer negra elegida Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro. Antes de ser electa, trabajó como jefa de gabinete de Marielle Franco, política afrobrasileña asesinada en 2018. En las elecciones de octubre 2022, Renata aspira a ser reelegida como diputada regional para continuar con la lucha de Marielle por el derecho a la vida de las mujeres negras faveladas. 

Ângela Guimarães es activista feminista, socióloga y candidata al cargo de concejala en Salvador de Bahía por el Partido Comunista. Además de ello, preside la Unión de Negros por la Igualdad (Unegro), una organización antirracista que desde hace 34 años realiza incidencia política a favor de los derechos de las personas afrodescendientes en Brasil. 

Mônica Francisco es defensora de Derechos Humanos y diputada de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro desde 2018, por el partido Socialismo y Libertad (PSOL). Se presenta de nuevo a las elecciones de 2022 para llevar al Congreso las voces de mujeres negras, periféricas, feministas y LGBTIQ+, prestando especial atención a las temáticas de mortalidad materna y violencia obstétrica. 

Clátia Vieira es presidenta del Foro Estatal de Mujeres Negras y miembra del comité organizador de la VIII Marcha de las Mujeres Negras en Brasil. Con el lema “¡Más mujeres negras en el poder!», la marcha reunió en Río de Janeiro a miles de personas que rechazaron públicamente los feminicidios y el sexismo, y reivindicaron una sociedad antirracista y más justa.

Suely Santos: es representante de la Red de Mujeres Negras de Bahía, un espacio anticapitalista y antirracista compuesto por organizaciones de mujeres de diversas orientaciones políticas, sexuales y religiosas.  En 2016, la red lanzó la famosa campaña “Pare de Matarnos” contra la violencia que sufren las mujeres negras en un país cuya población es mayoritariamente afrodescendiente.

Lívia Ferreira es presidenta en Bahía de la Unión Nacional LGBT, una organización que lucha por los derechos de la población LGBTQIA+. Actualmente reside en la isla de Itaparica, donde el 90% de la población es de ascendencia africana. A pesar de ser mayoría, nunca una persona negra ocupó el cargo de alcalde o concejala en la isla. Por ello, uno de los objetivos de Lívia es ser alcaldesa de Vera Cruz, una de las localidades de Itaparica.

Wanda de Araújo es Lalorichá (sacerdotisa), educadora social y coordinadora del Centro Cultural de Tradiciones Afro Brasileñas Ylê Asè Egi Omim. Ubicada en Río de Janeiro, esta casa de la religión Candomblé promueve los saberes ancestrales, culturales y medicinales de los pueblos africanos. Como consecuencia del racismo estructural, las religiones de origen africano siguen siendo objeto de ataques y represión en Brasil.

Coordinación: Isabelle Mamadou.

Realización: Leo Rua.

Apoyo técnico: Esther Mamadou. 

Producción en terreno: Edmeire Exaltação, Lívia Ferreira.

Traducción e Interpretación: Thayná Barros Soares, Raquel Luciana de Souza.

Percusión: Ana Magalhães, Sabrina Chaves.

Música: Jongo Soli. 

Sonido: Priscila Alves.

Apoyos: Dembaia, Estúdio de Quintal Òkòtó. 

Colaboran: Casa das Pretas, Red de Mulheres Negras de Bahía.